14 febrero 2012

Conoce las peliculas mas cursis para San Valentin

Llegó el día más romántico del año y mientras unos juntan los centavos para mandarle rosas a sus devotas damiselas, se llenan los hostales y se repleta el parque del amor, otros simplemente entran en una especie de coma diabético producto de tanta dulzura y solo esperan que la epidemia amorosa y el empalagoso temporal pasen de una vez por todas. Si perteneces al segundo grupo, esta nota es para ti.

1. “TITANIC“
Ambos caen al agua. Esa misma noche se amaron locamente en el asiento trasero de una carcocha. Sin embargo, la fatalidad no duda en embutirse en el romántico porvenir del sexy, pero muy pobre Jack y la mujer que este salvó del suicidio, la fornida Rose. Ambos se congelan en las aguas del mar. Ven una puerta varada en las aguas. Tratan de subirse, pero los kilitos de más de Kate Winslet hacen que esta se voltee. Finalmente el desprendido galán de turno le cede el espacio a su amada, quien no hace mayor esfuerzo por hacerle un sitiecito al hombre que jura adorar. “Jack, go back”, clama la señorita, quien luego desprende a su congelado amor fugaz de su puerta y lo ve desaparecer en las aguas. Murió.

¿La enseñanza de esta tragedia griega en alta mar? Pues que aunque parezca indestructible, la mayoría de las veces el amor literalmente se hunde, naufraga, se ahoga. A pesar de que confieso haberla visto 16 veces, “Titanic” tiene todos los elementos para ser es un coctel cursi a la vena: sufrimiento hasta decir basta, un lujurioso y descarnado amor, una tragedia monumental y un ‘soundtrack’ que más parece un electroshock emocional: “My heart will go on”, de Celine Dion.

2. LOS CLÁSICOS DE “DISNEY”
No se equivoquen, la cursilería no es cuestión de adultos. Este es un virus letal que nos inoculan desde la infancia. ¿El culpable de la epidemia romántica? Pues Disney, el imperio del “y vivieron felices para siempre”, ese que hizo que las inocentes nos creamos el cuento de que los príncipes azules sí existen y que los amores duran eternamente. Mentiras. Si viviera en este mundanal planeta, el príncipe no habría salvado a una “Blancanieves” que se fue a vivir sin más con 7 hombres bajitos. Además los besos no curan envenenamientos señores, ni hacen despertar del coma (como en “La bella durmiente), ni producen que una pelirroja señorita que dejó a su padre viudo (llámese “La Sirenita”) por ir a conquistar a un principesco galán que había visto una vez en su ingenua existencia deje de tener cola para siempre jamás y mucho menos hace que las bestias peludas muten y sean igualitos a Brad Pitt. Ok, no le dicen mundo de la fantasía por gusto y sí, estoy exagerando, pero también podríamos aceptar que, en mayor o menor medida, los devaneos del señor Walt y compañía nos hizo un poco más ilusos.

3. “GHOST, LA SOMBRA DEL AMOR”
Hay que aceptarlo, este clásico ‘cortavenas’ parte de una situación que se repite infinitamente en la vida real: un hombre que es incapaz de decirle a su novia el esperadísimo “te amo”. Sam (Patrick Swayze) solo se limita a decirle a Molly (Demi Moore) “yo también” cuando esta le habla de su adoración hacia él. Pero, no nos emocionemos, ahí termina la dosis de realidad del filme. Luego, el buen Sam es asesinado y se niega a seguir la luz. En cambio, muerto como está, se queda para proteger a la mujer a la que no se atrevió a decirle que la quería. Finalmente, el amor de Sam y Molly es capaz de romper la más inexpugnable de las barreras: la muerte y obviamente al final de la cuestión le dice a Molly que la ama y le da un último beso antes de partir al más allá. ¿Conmovedora? Seguramente. ¿Cursi hasta decir basta? Definitivamente.

4. “UN ÁNGEL ENAMORADO”
Pero “Ghost” no es la única película romántica que expone el amor de un simple mortal y un ser sobrenatural. Entre estas figuran “Meet Joe Black”, en el que una bella damisela se enamora de la mismísima muerte y por supuesto “Un ángel enamorado”, pieza edulcorada hasta decir basta y que muestra a Nicolas Cage y a una Meg Ryan sin cirugías plásticas. Pues aquí la que fuera la reina de las comedias románticas se enamora de un hombre bueno, honesto, totalmente fiel, devoto, capaz de dar su vida por el ser amado, que no muere por el fútbol, que no se larga de juerga con sus amigotes y que no se babea al ver un buen cuerpo. Un ángel y dadas sus características obviamente inexistente en el mundo real. Pero bueno, la cuestión es que el devoto ser alado deja los beneficios angelicales por el amor. Sin embargo, la historia tiene final lacrimógeno para algunos y totalmente empalagoso para otros.

5. “DIARIO DE UNA PASIÓN”
Probablemente algunos deseen crucificarme por incluir esta película en la lista, pero no importa. Este ciertamente conmovedor filme es también una bomba de romance con todos los ingredientes para ser llamado cursi. Tenemos un amor que parece imposible, la oposición de la sociedad, una cucharada de lujuria, una tasa de infidelidad y una pizca de locura. “Diario de una pasión” ejemplifica lo que significa eso de “en la salud y en la enfermedad” y le da en la yema del gusto a esos a los que les encanta sufrir. Sin embargo, tampoco podemos negar las virtudes de esta película capaz de mantenernos en vilo: una historia diferente, un buen guión, interesantes actuaciones y un inesperado final agridulce. Una delicia para los corazones esperanzados. Un posible tormento para los cínicos y los que están convencidos de que eso que llaman amor es mera casualidad.

BONUS: AMOR EN LA MUERTE
Cómo olvidarnos de las cintas románticas más dramáticas, esas en la que un trágico diagnóstico aleja a la heroína del ser amado. Por un lado tenemos “Dulce Noviembre”, filme protagonizado por Charlize Theron y Keanu Reeves en el que la protagonista cambia cada mes de amor, ya que padece una enfermedad mortal y, como el destino es cruel, encuentra a su media naranja al final del camino. En este apartado hallamos también a “Otoño en Nueva York”, estelarizada por Winona Ryder y un madurito Richard Gere. Pues la trama es bastante parecida a la del título anterior: un amor incapaz de volverse eterno debido a un mal de salud. “Un amor para recordar” (protagonizada por la siempre cándida Mandy Moore) se suma a esta trilogía lacrimógena; el triángulo de las Bermudas de los finales trágicos.

Romance, pasión, dolor y tragedia. Eros y Tánatos en una orgía incesante. Es que señores, el amor implica excesos y también sufrimiento, sino pregúntenle a San Valentín, el pobre santo que, según la mayoría de versiones, murió ejecutado. Todo un mártir del amor.

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