20 diciembre 2011

Embarazo: Semana 25

Desarrollo de tu bebé

Desde la cabecita hasta los pies, tu bebé mide ahora alrededor de 13,5 pulgadas (unos 34 centímetros). Pesa tanto como un nabo mediano, 1,5 libras (unos 680 gramos) y, aunque no te parezca mucho peso, su cuerpo se ve ya más llenito, en vez de delgadito y largo. A medida que vaya engordando, su piel tendrá menos arrugas.

Cada día se parece más al recién nacido que conocerás en unas semanas. Su cabello ya tiene color y textura, aunque una vez que haya nacido, podría cambiar. Por ejemplo, los bebés que nacen pelirrojos pueden ponerse rubios, los que tienen pelo oscuro pueden tener luego mechas de un color más clarito y, a menudo, los rubios se convierten en morenos.

Cambios en tu cuerpo

Tu bebé no es el único que tiene más cabello. Es posible que tu pelo se vea ahora más abundante y sedoso que nunca. No es que te esté creciendo más, sino que se te cae menos. También puede que notes un vello corporal más denso y de color más oscuro, e incluso observes que tienes vello en la barbilla, el labio superior, la mandíbula, los pómulos, los pechos o hasta en el vientre. Esto se debe al incremento de las hormonas sexuales que se conocen como andrógenos. Todo regresará a la normalidad en las semanas posteriores a que nazca el bebé.

Cuando te hagan la prueba de tolerancia a la glucosa entre las 24 y las 28 semanas, tu doctor querrá tomar un poco más de sangre para analizarla y comprobar que no tienes anemia. Aunque el volumen de la sangre aumenta mucho durante el embarazo, la cantidad de glóbulos rojos disminuye, y a veces se produce un tipo de anemia conocida como anemia fisiológica, bastante común en el segundo y el tercer trimestre del embarazo. Si los análisis de sangre muestran que tienes anemia, el doctor probablemente te recomendará que tomes un suplemento de hierro.

Hacer ejercicio sigue siendo seguro, pero presta mucha atención a las señales que te da tu cuerpo: no hagas ejercicio si te sientes muy cansada y detente si sientes cualquier dolor o estás fatigada, mareada o sin aliento. No pases demasiado tiempo recostada sobre tu espalda, ni hagas ejercicios en los que puedas perder el equilibrio. Asegúrate de beber mucha agua y dejar tiempo para hacer un calentamiento y para un periodo de enfriamiento.

Comezón en la piel

Durante el embarazo, tu piel se está estirando para acomodar el desarrollo de tu bebé y el peso que estás aumentando. Además, necesitas más líquidos, por eso es importante vigilar que siempre estás hidratada. La hidratación insuficiente, combinada con el estiramiento de la piel, puede provocar comezón. Sin embargo, si tienes una comezón que dificilmente puedes soportar, puede que estés sufriendo una enfermedad que aparece durante el embarazo que se llama PUPP, que son las siglas en inglés de pápulas y placas de prúrito de urticaria en el embarazo. Si la comezón te resulta insoportable, usa mucha crema hidratante, bebe mucha agua y evita los baños calientes o frecuentes. Si todavía te molesta mucho la comezón, debes consultar con tu doctor.

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